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La experiencia laboral, ¿no evidencia mi competencia?

No necesariamente. Nuestra experiencia con el Dispositivo es que una parte si pero otra parte no. Ya comenté en un artículo en septiembre que el reconocimiento de las competencias profesionales adquiridas por experiencia laboral (Real Decreto 1224 / 2009end_of_the_skype_highlighting) no es automático. Para que ese reconocimiento pueda darse los asesores y evaluadores del Dispositivo de Reconocimiento de la Competencia ayudan al candidato a recoger evidencias que demuestren que, efectivamente, puede realizar el trabajo según se establece un referente previamente definido, en nuestro caso, en el Sistema Nacional de Cualificaciones Profesionales.

Una Cualificación Profesional es un conjunto de competencias profesionales con significación para el empleo que pueden ser adquiridas no solo mediante la formación sino también a través de la experiencia laboral u otras vías. Las cualificaciones profesionales están divididas en unidades de competencia, que podemos decir que sería la competencia más pequeña que es significativa –tiene sentido- en el empleo porque responde a un rol de trabajo reconocible en el sector  productivo de que se trate.

En la Agencia se reconocen esas Unidades de Competencia; una Competencia Profesional es un conjunto de conocimientos y capacidades que permitan el ejercer una actividad profesional concreta conforme a las exigencias de la producción y el empleo.

La evaluación en un sistema basado en competencia trata de recoger evidencias suficientes de que el candidato puede realizar el trabajo de acuerdo a unos estándares definidos que solemos recoger en las Guías de Evidencia. Así pues, los criterios para realizar la evaluación no se definen a partir de un programa formativo. Con la ayuda de las Guías evaluamos si tenemos evidencias suficientes para declarar “competente” al candidato.

Por eso es imprescincible que los equipos evaluadores conozcan muy bien las cualificaciones y el sector productivo de que se trate pues se toma como patrón de referencia lo que un trabajador realiza en una empresa del sector.

La evaluación no son las pruebas.

Otra cuestión importante a  aclarar es que la competencia no se tiene que demostrar necesariamente a través de una prueba o examen que se le pone al candidato. Es muy frecuente que la competencia sea demostrada en la fase de asesoramiento, con evidencias “indirectas” a través de certificados y otros elementos acreditativos de la competencia como la experiencia, el dossier profesional etc. Solo cuando no hay evidencias suficientes se continúa con la recogida de evidencias “directas” de competencia, a través de las pruebas de competencia.

Así pues, el Dispositivo no tiene una fase de asesoría y otra de pruebas; ambas forman parte de la evaluación. Según nuestra experiencia, una gran parte de los candidatos suelen  evidenciar su competencia sin necesidad de llegar a la fase de “pruebas”.  

Kike

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